Sexo y pareja: “Tocamos fondo”

Sexo y pareja: “Tocamos fondo”

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Tocar fondo” no es referirse a cualquier discusión dentro de una pareja, si no que hablamos de esas situaciones extremas, que por su intensidad, nos empujan a replantearnos el sentido del vínculo. Se trata de momentos críticos en el cual la relación desdibuja sus límites, haciendo tambalear sus cimientos más fuertes. Por lo tanto, no son simples enojos, sino un estado de tensión prolongado que alcanzó su punto máximo.

Para salir a flote hay que comprender que están los dos en el mismo nivel, y ambos deben colaborar para salir de ese lugar juntos.  Foto: Latinstock
 

Una crisis que llegó este nivel, marca un punto bisagra, dado que toda relación frente a ella, necesitará revisar sus pilares más sagrados, y saber sobre qué estructuras se apoya, para poder tomar las decisiones necesarias. Elaborar este tipo de conflictivas, conlleva un trabajo de a dos, que no siempre tiene como objetivo perpetuar el vínculo. Debemos intentar corrernos del foco de la disputa y lograr trabajar opciones para alcanzar el bienestar de ambos miembros de la pareja, aunque eso implique poner en riesgo la continuidad de la misma. Si no colaboramos en propiciar un cambio, nos vamos a quedar instalados en el carácter destructivo que pueden esconder estas situaciones cuando toman una dimensión fuera de control.

¿CÓMO TRANSITAR EL PEOR MOMENTO ?

Muchas veces creemos que estas circunstancias se resuelven solas, y hacemos intentos por descalificar su magnitud, estancándonos cada vez más. El precio de esta conducta es muy alto, porque más allá de que demanda un estrés constante, nos aferra a un lugar en el cual la insatisfacción es lo que prima. Cuando esto se intensifica, perdemos toda referencia sobre qué es lo que cada uno desea y espera de la relación, y nos dejamos arrastrar por una inercia poco saludable.

La idea de “tocar fondo” no siempre es negativa, a veces es necesaria. Nos pone un tope, nos obliga a cuestionarnos, nos enfrenta cara a cara con el conflicto y es imposible eludirlo. En otras palabras, nos vuelve conscientes de cómo nos sentimos y esto se trasforma en un disparador para reflexionar sobre cómo queremos seguir de ahí en adelante. Mientras más insistamos con ignorar problemas de este peso, mayor será su repercusión cuando queramos abordarlos. Es necesario aprender a transitar este tipo de crisis, aunque su profundidad nos paralice, sabiendo que solamente nosotros podemos llevar adelante los cambios que nos ayuden a salir de ese lugar en el que la pareja quedo ubicada.

ESTRATEGIAS PARA ATRAVESAR LA CRISIS

.No acostumbrarse al conflicto. Vivir en el clima de tensión constante, que conlleva una crisis, no debe adoptarse nunca como el equilibro normal de la relación. El vínculo se desgastara rápidamente, si la incomodidad propia de estas situaciones, se transforma en rutina.

.Salir de la queja. No demorarse buscando culpables, sino ambos lograr hacerse cargo del momento que están atravesando. Quedarnos detenidos en el reproche nos conduce directamente a la inacción, dejándonos sin margen para reflexionar decisiones.

.Ser permeables a la idea de cambio. Intentar liberarse de esquemas rígidos que nos encadenan a los motivos de la crisis y poder abrir el abanico de herramientas para abordar la situación. Cuanto más nos atemos a estructuras obsoletas, menos alternativas vamos a poder aportar.

.No hay ganadores ni perdedores. Cuando se toca fondo, están los dos en el mismo nivel, y ambos deben colaborar para salir de ese lugar juntos. Quedarse estáticos esperando soluciones mágicas, no es más que prolongar el estrés que ambos están padeciendo.

Es necesario saber que situaciones así, irrumpen en nuestra vida, con una fuerza, que sacuden todas nuestras estructuras. Sin embargo, su poder transformador, no tiene límite de alcance, y aunque al transitarlas, parecen inmanejables, dependerá de nuestro abordaje el carácter, positivo o negativo, que logren tener. Siempre debemos trabajar para sentirnos felices, si es apostando a la pareja, que sea desde un lugar diferente; y si es cada uno por su rumbo, que sea con el conocimiento de que extender la relación ya no nos reconforta. La mejor manera de resolver una crisis profunda de pareja es: poder tocar fondo, no para hundirnos, sino para lograr hacer pie y salir fortalecidos.

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Ohlalá – María Gabriela Pallero

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