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El libro escrito al alimón entre el doctor especialista en sueño Eduard Estivill, el pediatra Gonzalo Pin, y el ginecólogo Carlos Salvador, «Ser mamá: El antes y el después», está pensado para vivir las experiencias anteriores y posteriores al parto con tranquilidad y confianza. La intención de juntar la experiencia de estos tres profesionales es precisamente esa: aportar datos científicos de cada especialidad en un lenguaje lo suficientemente claro, de forma que aporte seguridad a las mujeres en esta época de su vida. «Queremos aportar nuestro granito de arena para que estas sean capaces de disfrutar de la maternidad que, aunque a veces no es tan bonita como la pintan, en global debería ser altamente positiva», comenta Pin, pediatra y coordinador de la Unidad de Pediatría del Hospital Quirón Salud de Valencia.

Porque, y en eso coinciden los tres, el mayor miedo de una madre reciente es la «inseguridad». «El patrón de las familias ha cambiado mucho —prosigue este experto—. Ya no tenemos presente la experiencia de generaciones anteriores. Hasta la mitad del siglo XX convivían hasta tres en un hogar: Recién nacido, madre y abuela solían estar bajo el mismo techo. Esto daba lugar a muchos problemas pero también a una transmisión de conocimiento y opinión que hoy no existe».

Gonzalo Pin, pediatra y director de la Unidad del Sueño en la Clínica Quirón de Valencia
Gonzalo Pin, pediatra y director de la Unidad del Sueño en la Clínica Quirón de Valencia
 

Y que erróneamente, advierte, «tratamos de subsanar buscando en Google. Hoy estamos muy preparados para ser buenos profesionales pero nadie nos prepara para ser padres». Por eso una de las ideas del libro es precisamente, «ayudar a las madres a que vivan con más seguridad las cosas». «Que no nos creamos todo lo que dicen tampoco las revistas de que al día siguiente de haber parido las madres tienen un tipazo de narices. Hay que adecuarse a la realidad», insiste Pin.

La falta de sueño puede ser letal

Así lo corrobora Eduard Estivill, quien apunta que hay un exceso de opiniones en internet. «De opiniones respetables, pero que hay que intentar contrastar. Al contrario que lo que un lector se encontrará en este libro: Medicina basada en la evidencia. Ponemos en palabras fáciles conceptos médicos contrastados que no pueden ser rebatidos, por ejemplo, el de la falta de sueño y sus terribles consecuencias». Porque como dice Pin, «hay un condicionante que se suele obviar, y es que los padres de un niño sano pierden entre 400 y 700 horas de sueño. Y no solo las absolutas. También pierden el ritmo, lo que indefectiblemente altera la capacidad para controlar sus impulsos. Su irritabilidad, su humor general, se altera», explica.

«El sueño polifásico de la mujer embarazada (dormir a trocitos) se convierte en sueño trifásico (con despertares cada tres horas), y esto tiene unas consecuencias terribles porque conlleva alteraciones físicas (hormonales, por ejemplo) y psíquicas (dificultad de concentración, pérdida de memoria, depresión…)». El consejo de este doctor es que las mujeres durante el día «no aprovechen para hacer recados, sino que traten de dormir los mismos periodos de tiempo que duerme el niño para mitigar de esa forma la falta de sueño», propone Estivill. «Que tiren de la abuela, la suegra, la vecina o sus hermanas. Y por supuesto, de los maridos. Hay que turnarse con la pareja», sugiere.

Críticas al colecho

Dormir, continua Estivill, «es de las cosas más importantes que podemos hacer para seguir viviendo. Tanto es así, que se muere antes una persona de sueño que de no comer». En realidad, prosigue, «si hacemos las cosas bien, a partir de los tres meses podemos enseñar al niño a dormir. Hacia esa época los bebés ya solo necesitan una pausa nocturna cada seis horas y eso la mamá lo agradece mucho».

Eso, añade, «sin recurrir al colecho. No, no y no. Bajo ningún concepto. Y no porque lo digamos nosotros, sino porque lo dice la Sociedad Americana de Pediatría. Dormir con los niños en la misma cama hasta los 10 o 12 años, como hacen algunas familias, puede derivar en una serie de implicaciones tanto físicas como mentales para los pequeños. Cuando son muy pequeñitos, puedes llegar a aplastarlos y asfixiarlos sin darte cuenta. Y para la pareja, porque es como no tenerla», puntualiza.

Carlos Salvador, ginecólogo y uno de los coautores de «Ser mamá: El antes y el después»
Carlos Salvador, ginecólogo y uno de los coautores de «Ser mamá: El antes y el después»

La recuperación de la mujer será mejor si, además de dormir, se ha cuidado antes y después del embarazo, apunta el doctor Carlos Salvador, ginecólogo especialista en control del embarazo y uno de los coautores de este libro: «Esto suele ser una batalla para los ginecólogos, aunque cada vez la mujer es más consciente de que hay que cumplir unas normas básicas que beneficien al embarazo y no solo los tres últimos meses, sino desde que toma conciencia de su estado». Para este doctor, como para los otros dos, «que la mujer tome este proceso con naturalidad es básico, y para eso debe servir esta guía que hemos escrito. Se trata de una información que a ella le debe dar confianza y le haga sentirse cómoda y confiada». Volviendo a la experiencia, recuerda Pin, «es como cuando con el primer hijo todo es un “ay”, y con el tercero apenas levantas un poco la ceja para mirar a la cuna», concluye.

Javier Urra ha publicado recientemente su último libro «Primeros auxilios emocionales para niños y adolescentes». Asegura que sus páginas muestran una realidad muy práctica de lo que necesitan saber los padres para educar a sus hijos. «El libro puede ser criticado, pero lo que no puedo aceptar es que se diga que los niños vienen sin una guía para padres. Lo he escrito porque he estado muchos años en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia, he sido defensor del menor y he trabajado con padres e hijos. En todo este tiempo me he dado cuenta de que pediatras, psicólogos, psiquiatras… solemos decir lo que hay que hacer a los padres, pero siempre de forma genérica. Ahora no hay excusas de no saber educar porque es un libro muy práctico».

—¿Por qué hoy hacen falta guías si las generaciones de padres de antes no las necesitaron?

Hace años los niños se morían de polio, de tuberculosis, de problemas respiratorios… Eran los asuntos que preocupaban, mientras que los temas emocionales no se estudiaban ni se tenían en cuenta. Cuando los problemas físicos desaparecen en gran medida y aumenta la esperanza de vida, nos percatamos de que el 20% de los niños tienen problemas psicopatológicos; es decir, uno de cada cinco menores de 18 años. Se habla mucho de TDAH, pero a las consultas llegan niños obsesivos compulsivos, con problemas de trastornos de personalidad, que agreden a sus padres, con pensamientos psicóticos…

—¿Cuál es el motivo principal de estos problemas psicopatológicos?

Se ha acortado el tiempo de la infancia. Hay niños de 13 años que toman cinco copas en una hora y tienen comas etílicos —el año pasado 5.000 casos—. Vivimos en una sociedad estresante y eso a los niños les afecta mucho: sufren separaciones mal llevadas sus progenitores, están sobrecargados de tareas extraescolares, no tienen tiempo para jugar…

Antes educaban los padres, ahora los padres, la escuela, los medios de comunicación y las redes sociales. Las nuevas tecnologías influyen en ellos porque les permiten acceder a páginas que fomentan la anorexia, la violencia, el sexo sin límites… Y quieren emularlo. Sin embargo, les crea un vacío existencial. Yo he preguntado a jóvenes «¿te merece la pena vivir?», y me miraban sin saber qué responder muy bien. Si no les importa su vida, qué les va a importar la de los demás. En sus vidas falta que aprendan lo que significa el «tú», el ponerse en el lugar del otro. Hay que ayudarles a ponerse en el lugar del otro y descubran realidades distintas a las suyas. Los padres, por ejemplo, deberían llevarles a un hospital y mostrarles que allí hay niños ingresados niños, menores que van a morir, para que se den cuenta de lo que tienen en la vida y lo afortunados que son.

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ABC

Apenas pesa seis kilos y dejarlo al cuidado de otra persona te parte el alma. Lo sé porque hace apenas unos años pasé por ello y aunque nunca me planteé renunciar a mis ambiciones y a mi carrera profesional, la tentación de tomarme un tiempo libre para disfrutar de mi bebé era demasiado grande.

Pero, ¿está preparada nuestra sociedad para que nos bajemos del carro laboral durante un tiempo? ¿Es fácil tomarse un respiro, un “kit-kat profesional” para disfrutar de nuestros hijos y volver al cabo del tiempo como si nada? Miremos la situación y saquemos conclusiones.

Mi primera experiencia con tomarse un tiempo sabático para ocuparse de sus propios hijos la tuve a través de mi amiga Adela, ocho años mayor que yo y pionera en mi grupo de amigas en esto de quedarse embarazada.

Cuando tras la baja de maternidad mínima, Adela se reincorporó a su puesto de de directora de cuentas en una importantísima agencia de publicidad del momento, en vez de encontrarse con un cálido recibimiento se encontró con una carta de despido. Y también con la posibilidad de quedarse unos meses más en casa con su bebé de apenas cuatro meses y medio.

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Aprovechando el tiempo del que disponía y que nunca antes se había tomado un respiro, mi amiga decidió quedarse embarazada de nuevo y cuidar durante un breve periodo de tiempo a los dos peques juntos.

¿Fue un error?

Ella dice que no se arrepiente, pero cuando dos años y medio después decidió volver al mercado laboral, encontrar un puesto de trabajo fue un auténtico reto. Nadie quería contratar a aquella exitosa directora de cuentas, que había llevado a clientes top en toda España y recogido premios, que hablaba inglés y era resuelta, que no había dejado de ser ella misma ni por un sólo momento… Pero había estado dos años y medio fuera del mercado. Y eso era imperdonable. Al menos, en publicidad.

Le costó más de diez años (más todo su empeño y recurrir a todos sus contactos) volver a conquistar el puesto que se merecía. Hoy es directora general de una agencia de publicidad, sus hijos son adolescentes y puede volver a dedicarse a la profesión que tanto adoraba sin haber renunciando a estar con ellos cuando eran más pequeños.

Pero… ¿le hubiera costado tanto llegar a ser directiva si no hubiera estado unos años fuera? Y es más: ¿es una excepción que una mujer que se ha tomado un tiempo extra para cuidar a sus hijos llegue tan alto?

Lo que dicen los números

Según datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística en España batimos récords en tener los niños cada vez más mayores somos el país de Europa que más retrasa la maternidad (30,6 años), sólo nos gana Italia, y parece que la situación no tiene pinta de invertirse.

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En cierto modo tiene una explicación: las mujeres estudian tanto o más que los hombres (54% de mujeres en la universidad )y acceden en masa al mundo laboral, pero cuando llega el momento de plantearse la maternidad, la igualdad desaparece.

En un país donde lo normal es que las jornadas se alarguen como chicles, haya pausas de dos horas para comer, las reuniones empiecen a las seis de la tarde y lo de calentar la silla todavía sea la forma de hacer méritos es normal que cada vez muchas mujeres se asfixien intentando llegar a todo y haciendo el pino puente para poder conciliar (las mujeres dedican 173 minutos al día frente a los 77 de ellos).

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Según Irene Lapuerta, profesora de la Universidad pública de Navarra y autora de la tesis Empleo, maternidad y permisos parentales en España, “el impacto negativo entre las mujeres de la formación de la familia es muy agudo en comparación con otros países del entorno. El número de parejas de doble ingreso ha aumentado un 20% en apenas diez años, pero cuando llegan los hijos tienen muchísimas más probabilidades de dejar el trabajo, coger una excedencia o reducir la jornada”.

Investigaciones como la realizada por Lapuerta o los datos del INE y del Eurostar confirman lo que nos tememos: el ritmo de la progresión de las mujeres en su puesto de trabajo tras el permiso de maternidad disminuye a menudo, al contrario que el de los hombres que también ha sido padres.

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A partir de los seis meses de nacimiento del bebé, apenas un 50% de las madres se reincorporan a sus trabajos a jornada completa, en comparación con un 90% de los padres. El tiempo parcial y la jornada reducida triunfa entre las mujeres, pero no en ellos. ¿Se pagan caras estas opciones cuando se quiere volver meses o años después?

Pero ¿y pillarse un año sabático? La excedencia por maternidad es totalmente legal y cualquier mujer puede solicitarla de manera muy fácil si lo considera. Pero incluso en países tan avanzados como Noruega, el mejor lugar del mundo para ser madre dicen, se paga con desigualdad el hecho de ser madre cuando se vuelve al mundo laboral.

Según los datos, en este país el trabajo de la mujer se centra en un 69% en el sector público. Si miramos por ejemplo el número de ingenieros trabajando, sólo un 12% son mujeres, frente al 97% de profesores de guarderías y colegios. El 43%, además, tiene empleo a tiempo parcial frente al 13% de los hombres. Se puede decir que cuando la mujer tiene hijos empieza a trabajar a tiempo parcial mientras el hombre empieza a dedicar más horas al trabajo.

Lo que dicen las mujeres que lo han hecho

Para Paloma Hontañón, organizadora de eventos para emprendedores y correctora en una editorial, la elección casi fue obligada. Cuando sus padres enfermaron le fue imposible conseguir un trabajo que tuviera el horario o el sueldo necesarios para poder o bien atenderlos durante el día o bien contratar a alguien que lo hiciera por ella: “así que fui contentándome con hacer pequeñas colaboraciones puntuales.Así pasó el tiempo y cuando pude reengancharme había perdido el tren. Con lo que me reciclé y empecé de cero. Todo iba bien… hasta que llegó mi primer hijo… y luego el segundo”

En su caso, el parón fue forzado por las circunstancias al principio, pero continuado por el deseo de estar con sus hijos hasta los dos años.

Eso sí, Paloma reconoce que nunca dejó de formarse para seguir abriendo posibilidades en el campo laboral. Y sin desperdiciar ninguna ocasión. Fue así como hablando con otra madre en la puerta del colegio le surgió la posibilidad de trabajar de una forma flexible como asesora lingüística y correctora literaria para la editorial M&2. Y fue también otra charla en el colegio lo que le ha llevado a organizar las segundas jornadas Be Mum para la formación de emprendedores.

“¿LA SOLUCIÓN? POLÍTICAS REALES DE APOYO A LA FAMILIA, A LA DEPENDENCIA, Y DE APOYO A LA EMPRESA Y AL EMPRESARIO QUE PERMITE Y AYUDA A LA CONCILIACIÓN REAL”. PALOMA HONTAÑÓN.

“La ley de dependencia y las medidas de conciliación son sólo dos mentiras para limpiar la conciencia de ciertos responsables”, comenta, “el mundo laboral es la ley de la jungla, y naturalmente el que puede aprovecha el hueco que hay. Nadie da duros a peseta y no sería justo tampoco pretender competir con mujeres sin cargas que pueden dedicar horas sin fin al trabajo. Empresarialmente lo entiendo. Y conozco también a mujeres que teniendo cargas consiguen con mucho sacrificio mantenerse. No lo veo una lacra. Simplemente es la vida”.

Lourdes estudio Derecho y tiene un Master en Derecho Comunitario Europeo. Durante un tiempo trabajó en Bruselas con una beca de la Comunidad Europea. Cuando regresó a España para casarse encontró un buen trabajo en un despacho de abogados, con un ambiente estupendo en el que hacía unas diez horas diarias. Pero… “al nacer mi primera hija empecé a salir antes de la oficina, y aun así siempre tenía la sensación de que ni hacía como yo quería ni mi trabajo, ni estaba lo que necesitaba con mi hija.”

Cuando poco más de un año después tuvo una hija, Lourdes reconoce que empezó a pensar que era imposible ser la madre que quería ser y la abogada que quería ser: “y elegí. Poco antes de nacer mi segunda hija lo hablé con mi marido y me despedí. Mi jefe no lo entendió, mis compañeros tampoco, y mis padres lo respetaron aunque entiendo que después de todo debió ser una decepción para ellos”.

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Confiesa que nunca se ha arrepentido y que viendo a sus hijos se reafirma en su decisión, aunque entiende que otras madres no lo hagan porque su experiencia fue asfixiante. Echó de menos muchas veces el trabajo, pero fue su elección. Y cuatro años después de nacer su segunda hija su antiguo jefe le ofreció un trabajo de media jornada que no pudo rechazar: “suponía dejar a las niñas en el colegio, ir a la oficina, volver a tiempo para comer con ellas. Creo que fue la mejor época, poder combinar las dos cosas y disfrutar de las dos sin agobios”.

“ERA IMPOSIBLE SER LA MADRE QUE QUERÍA SER Y LA ABOGADA QUE QUERÍA SER”. LOURDES.

Reconoce que trabajando media jornada no tiene las mismas responsabilidades que otros compañeros y está segura de que si se hubiera quedado en su trabajo su situación laboral sería otra. Pero confiesa que no sólo lo hizo por sus hijas; también lo hizo por ella. “Me había sido imposible hacer lo que yo creía que debía hacer”.

“Creo que harían falta más guarderías en los centros de trabajo. El saber que tu hijo está ahí, que si pasa año puedes atenderle, que puedes acercarte a darle un beso, que vas y vienes con él mañana y tarde, nos haría las cosas más fáciles”, termina.

Las conclusiones

Hace tan sólo unos días se publicó un informe con datos del Eurostat que confirma que las mujeres, en pleno siglo XXI, seguimos cobrando hasta un 14,9 % menos que los hombres. O en otras palabras: que tenemos que trabajar 54 días más al año para cobrar lo mismo que nuestros compañeros.

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Las mujeres cobran a día de hoy lo que los hombres ganaban hace una década, lo que convierte a España en el sexto país europeo con mayor brecha salarial de género, solo por debajo de Eslovaquia, Alemania, República Checa, Austria y Estonia

Según este mismo estudio, en la franja de edad de 25 a 34 años la diferencia del salario medio anual entre hombres y mujeres es del 15%. Un porcentaje que se duplica hasta llegar al 30% en edades superiores a los 45 años.

Según el estudio, esta doble discriminación, dentro y fuera del trabajo (porque también son las que se hacen cargo del mayor porcentaje de las labores del hogar y del cuidado de los niños), es una de las principales causas por las que las mujeres españolas son las que sufren más estrés y más insomnio de Europa.

¿Es coincidencia o se pagan las consecuencias derivadas de nuestro derecho a pedirnos una excedencia o una jornada reducida?

Para expertos en el tema la brecha salarial entre hombres y mujeres tiene dos lecturas y una de ellas viene a explicar que las mujeres trabajan menos horas que los hombres y por eso cobran menos, aunque la razón por la que trabajan menos es que soportan la carga más fuerte de la organización doméstica y el cuidado de los niños. Por eso la precariedad laboral se ceba, sufrimos más paro, sueldos más bajos y tenemos menos posibilidades de ascender a puestos directivos.

¿Nuestro mejor aliado? Las empresas que apuestan por la conciliación

Son cada vez más y han venido para quedarse. Y dar ejemplo. Grandes marcas como Mercadona, Iberdrola, Volkswagen o Repsol, entre otras que son el mejor ejemplo de que contar con trabajadores felices sale muy rentable y pueden tener resultados económicos brillantes al mismo tiempo que facilitan la conciliación, lo que se traduce en más igualdad.

Y no sólo nos referimos a los puestos de trabajo tradicionales como los funcionarios, los de la banca o la enseñanza. Mercadona por ejemplo, no abre nunca los domingos y respeta al máximo los horarios de sus trabajadores. Iberdrola ha fomentado la jornada continua durante todo el año y no sólo en verano y Repsol ha apostado por el teletrabajo. Y según la Radiografía Sage de la Pyme del año 2015, el 80% de las PYMES se muestran a favor de la conciliación y va racionalizando horarios.

Quizá sea cuestión de tiempo, de seguir luchando por esa igualdad tan deseada y de no rendirse para que la conciliación sea real.

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Trendencias – Imágenes | Pixabay.

La transformación digital es una realidad para todos los sectores, y el de la educación no podría ser menos. Por eso, los dispositivos móviles se han convertido en la nueva forma de interacción en los colegios.

Robótica educativa, impresoras 3D, pizarras interactivas o el Internet de las cosas son conceptos que parecían del futuro pero que ya son el presente. Las escuelas españolas viven su propia revolución tecnológica para adaptarse a la sociedad digital: prueba de ello son las plataformas que han ido surgiendo como herramientas para facilitar la gestión integrada de estas organizaciones.

La inmediatez, la interacción y tenerlo todo pormenorizado en la nubeson las grandes ventajas que estas plataformas proporcionan a toda la comunidad educativa. Razones más que suficientes para que alrededor de 4000 centros ya las estén utilizando.

Proliferan tanto en oferta, con diferentes aplicaciones, como en tráfico de sus webs. Según datos de Alexa y SimilarWeb, estas plataformas se sitúan entre los primeros puestos en la categoría de educación. En el caso de Educamos, de SM,donde se alcanzaron más de seis millones de visitas en junio en tráfico web, según Google Analytics.

Una de las razones es que, prácticamente, todas cuentan con apps para conectarse a través de cualquier dispositivo móvil, lo que permite acceder a datos y gestiones desde cualquier lugar. La aparición de estas aplicaciones ha mejorado la interacción entre los distintos miembros de la comunidad educativa.

Alrededor del 40 % de los accesos a las distintas plataformas se hacen ya desde tabletas o smartphones. Según Magí Almirall, director de Educamos, “las apps que proporcionan las plataformas educativas como Educamos permiten eliminar las barreras físicas. Es una nueva forma de trabajar más colaborativa y sencilla, que ahorra tiempo y recursos y permite recibir la información en tiempo real, estés donde estés y desde cualquier dispositivo. El futuro de la tecnología en la educación se encuentra en la nube, lo que permitirá conectarse e interactuar desde cualquier tipo de dispositivo”.

Innovación a tres niveles

La introducción en los centros educativos de estas plataformas supone un gran paso en la transformación de la escuela hacia lo digital y hacia modelos de aprendizaje a través de las nuevas tecnologías.

Es evidente que el nivel de eficacia y calidad es el gran reto al que se enfrentan los centros, además de poseer una estructura organizativa capaz de innovarse y actualizarse según las propias necesidades de cada uno de ellos. Éstas mejorías inciden especialmente en tres ejes:

  • Relación con las familias. Permite el intercambio de información con las familias e implicarlas en el día a día de la educación de sus hijos. Este mayor seguimiento ayuda a mejorar los resultados del alumnado y la percepción que tienen del centro, gracias a una comunicación más rápida y segura.

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  • Mejora en el aprendizaje. Proporciona una mayor oferta de soluciones para el profesorado, introduciendo recursos digitales en las aulas, para hacer las clases más atractivas y eficaces, y permitiendo que los alumnos se formen en las capacidades a las que tendrán que enfrentarse el día de mañana. Además, incorpora herramientas como el Entorno Virtual de Aprendizaje, donde cada profesor puede añadir los recursos que considere oportunos, y las Secuencias de Contenido, con metodologías innovadoras en la línea del trabajo colaborativo, inteligencias múltiples, etc.
  • Menos tiempo y menos errores en los procesos de gestión. En el caso de Educamos, la plataforma consigue aprovechar las ventajas de tener un dato único, que redunda en una mayor calidad de los procesos administrativos. Incluye también herramientas que facilitan la toma de decisiones en la dirección de los centros.
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TicBeat Por Ana Muñoz

Reveal es un wearable pensado para niños con autismo, que tiene como objetivo ayudar a sus padres o cuidadores a predecir posibles crisis

Para ello, el dispositivo monitoriza a través de 3 sensores la temperatura corporal,  frecuencia cardiaca, y el sudor. En tiempo real da seguimiento a estos datos, que combinados con la integración de un algoritmo, puede alertar cuando los niveles de estrés o ansiedad van en aumento. Cuando esto sucede, los padres u otras personas recibirían una notificación en su dispositivos móviles a través de su app.

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Además, todos los datos son registrados en la aplicación y desglosados en diferentes gráficos. De esta manera, los padres pueden analizar los factores que pueden provocar una crisis, y ayudarle a entender los patrones de comportamiento frente a diferentes estímulos.

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Han buscado un diseño que no resulte invasivo para los niños, que sea resistente y a pruebas de golpes. Busca ser una solución simple para los padres y adultos que interactúan con niños con autismo, como sus educadores, terapeutas o el resto de los familiares.

Este dispositivo ya ha recibido diferentes reconocimientos internacionales, y ahora busca financiación en Indiegogo. Podemos ver más detalles de este wearable, y sus planes de lanzamiento, en su página en Indiegogo o en el  sitio web de la empresa.

 

La voz de la madre es una de los sonidos más importantes en la vida de un niño. Los bebés discriminan la voz materna desde los primeros días después de nacer, y este estímulo les sirve de guía emocional y social durante su desarrollo. Sin embargo, se sabe poco aún sobre las regiones cerebrales que responden a esta poderosa señal social.

Un equipo de científicos de la Stanford University School of Medicine (EE UU) ha descrito los circuitos cerebrales que subyacen de la percepción de la voz de la madre. Para ello, los investigadores midieron a través de resonancias magnéticas la actividad cerebral de 24 niños sanos de entre 7 y 12 años mientras escuchaban palabras breves (de menos de un segundo) y sin sentido de sus madres biológicas y las de dos mujeres desconocidas.

El estudio, publicado en la revista PNAS, demuestra que cuando los niños escuchan breves extractos de las voces de sus madres, una amplia variedad de regiones cerebrales se activa, comparado con las regiones que se estimulan al escuchar las voces desconocidas.

“Estas regiones incluyen no solo las estructuras auditivas del cerebro, sino también las que están asociadas con la recompensa y el procesamiento de las emociones, el afecto, y la memoria, así como las regiones visuales asociadas con el procesamiento de la cara –los niños no ven nada cuando se les hace el escáner–“, señala a Sinc Daniel A. Abrams, autor principal del trabajo e investigador en el departamento de Psiquiatría y Ciencias Comportamentales de la universidad estadounidense.

“La investigación describe cómo el cerebro del niños se organiza en torno a una fuente clave de sonido asociada con el desarrollo social, lingüístico y emocional”, recalca

Además, los resultados revelan que la fuerte comunicación que se establece entre estas regiones del cerebro durante el procesamiento de la voz de la madre se relaciona con las habilidades comunicativas y sociales de los niños. “La investigación describe cómo el cerebro del niños se organiza en torno a una fuente clave de sonido asociada con el desarrollo social, lingüístico y emocional”, recalca Abrams.

Clave para entender el autismo

Según los autores, el estudio podría aclarar trastornos del desarrollo social como el autismo, en el que la percepción de voces biológicamente importantes podría estar afectada. “Nuestro trabajo sirve como patrón inicial para examinar las bases de la percepción del habla en poblaciones clínicas, como los autistas”, subraya a Sinc el investigador.

Para los científicos, una cuestión importante en la investigación sobre el autismo es entender por qué los niños con trastorno del espectro autista se desconectan a menudo de los sonidos del habla y de otras señales sociales que les rodean.

“El estudio proporciona así una importante base para comprender los déficits sociales y las dificultades para percibir el habla de los niños con autismo”, concluye el autor principal.

Referencia bibliográfica:

Daniel A. Abrams, et al. “Neural circuits underlying mother’s voice perception predict social communication abilities in children” PNAS 16 de mayo de 2016

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SINC

Ser matemático es algo complicado. Requiere de una gran comprensión de las diferentes corrientes que convergen en el lenguaje matemático y de mucha derivación personal hacia temas abstractos, que a priori, no portan una solución práctica. Por esta y muchas otras razones, las matemáticas son una elección que debe realizarse con cabeza, pues no todos estamos mentalmente preparados para afrontarlas (y obtener resultados)

Es interesante cómo muchas disciplinas están ligadas; podemos encontrar gente en Ciencias para la Actividad Física y el Deporte que al mismo tiempo tienen capacidades para estudiar Magisterio. Mi duda empieza cuándo me pregunto, ¿por qué los matemáticos suelen ser buenos músicos?

La música de las ecuaciones

La respuesta nos la trae Tim Gowers, matemático en la Universidad de Cambridge en The IndependentTomando cómo ejemplo al ilustre Albert Einstein, quién conociese mejor podría decirnos que además de su predilección por las matemáticas, era un gran pianista y violinista.

Su segunda esposa, Elsa, afirmaba que cuándo se trataba de solucionar un problema matemático, se sentaba en el piano y tocaba durante un largo rato. Un periodo de dos semanas de piano le llevó a esbozar los primeros esquemas sobre el principio de la relatividad.

“Si no fuese físico, sería probablemente músico. A menudo pienso en la música. Mis sueños son sobre música y veo mi vida cómo si fuese parte de ella” – Albert Einstein.

Pero qué razón se esconderá detrás, ¿matemáticas y música son disciplinas similares? ¿es cuestión de genética? ¿coincidencias?

Los matemáticos suelen ser buenos músicos

Las primeras evidencias nos la ofrecen las conexiones que existen entre varias notas musicales y valores matemáticos. Mientras que una octava está dividida por un factor de 2, dos notas están separadas en un teclado por la doceava raíz de 2 (1,059). Y por supuesto, podemos encontrar ecuaciones en la música, cómo la de la altura en una nota musical:

Al igual que en un complejo problema matemático, una canción requiere de una estructura armoniosamente diseñada, todo debe encajar. Esta lógica la podíamos encontrar en la música que componía Wolfgang Amadeus Mozart, con unas estructuras impecables y una belleza característica.

Pero sin embargo el compositor más característico de combinar las matemáticas y la música fue Johann Sebastian Bach. En sus obras, es característico un patrón sencillo en el comienzo, que va tomando complejidad conforme transcurre, teniendo un gran impacto en el espectador. Para que esto suceda, Bach tuvo que diseñar en su mente una ecuación que permitiese en los límites de lo posible escalar en complejidad manteniendo una belleza en su estructura y sintaxis atractiva para el espectador y mientras mantiene una dificultad adaptada para los músicos.

Volviendo a nuestra cuestión, nos encontramos a grandes músicos que ni siquiera cursaron matemáticas en el colegio, y grandes matemáticos incapaces de tocar un par de notas. La conclusión que mantengo es que ambas disciplinas tienen un vínculo estrecho, pero cómo cualquier otra corriente depende tanto de nuestra genética, cómo de nuestro ambiente, las condiciones deben ser favorables para que ello ocurra y por supuesto, nuestro interés.

En 2015 se vendieron más de 1.900 millones de smartphones, tabletas y portátiles en todo el mundo. En una sociedad cada vez más digitalizada, el papel y el bolígrafo van perdiendo su espacio. ¿Se nos olvidará escribir a mano? Neurocientíficos, educadores y psicólogos confirman los beneficios de la escritura tradicional, especialmente para el aprendizaje infantil, y advierten del peligro de no enseñarse en las aulas.

Carlota sujeta fuerte el bolígrafo. Es consciente de que hoy ha pasado del lápiz al boli que usan los adultos y no pregunta por qué. Ella sabe que, a sus cuatro años, ya es mayor y se afana por mostrar a sus padres las letras que ha aprendido en el colegio. En un pequeño cuaderno va dibujando vocales, sin levantar el bolígrafo del papel, apretando con fuerza.

“Le encanta escribir. Se pasa el día escribiendo y pintando. En el cuarto de juegos tiene una pizarra y le gusta mucho. En cuanto aprende una letra se pasa horas haciéndola”, nos cuenta Paola, su madre. En casa también tienen una tableta electrónica, que la niña y su hermano Jon, de dos años, saben usar con soltura.

En el colegio de Carlota no utilizan estos dispositivos. Sus padres tuvieron que elegir entre matricularla en un centro con un programa educativo fuertemente digital, con 28-30 alumnos por clase –la ratio más alta–, o al que asiste ahora, donde se prima la escritura a mano y las aulas no están tan masificadas. “Lo que no puedes hacer es negarte a la evolución. Los niños tendrán que saber usar las tabletas”, reconoce Santiago, el padre. Por eso, Carlota y Jon juegan con ellas en casa siempre que quieren.

 

Las teclas han ganado terreno a la escritura a mano y la caligrafía en cursiva está abocada al olvido

El proceso de aprendizaje de escritura y el de lectura están fuertemente relacionados. Primero, los niños empiezan escribiendo las vocales en letra cursiva –los caracteres conservan todos sus ‘rabitos’ y se forman sin levantar el lápiz del papel–. Después, pasan a las consonantes y luego, comienzan a leer.

Un proceso que, en países como Finlandia, está cambiando. Desde agosto de este año, la escritura de tipo cursiva será optativa. Sí será obligatoria la manual de tipo imprenta, que son las letras tal y como aparecen en los teclados. Además, aprender a escribir con un dispositivo electrónico pasará a ser una asignatura obligatoria desde el primer año de colegio.

“La escritura a mano no debería excluirse de los planes de estudio, pero es cierto que la cursiva es una práctica bastante antigua y que hoy en día no se utiliza”, explica a Sinc Dieter Van Thienen, investigador del departamento de Informática de la Universidad Vrije de Bruselas (Bélgica). Desde su punto de vista, es una decisión acertada por parte de Finlandia sacar la enseñanza cursiva del plan obligatorio, siempre y cuando se mantengan las habilidades de escritura manual de los niños.

En cuanto a enseñarles a teclear para reforzar sus destrezas digitales, Van Thienen se muestra completamente de acuerdo. “La comunicación escrita hoy en día se hace usando un teclado”, destaca. Y las cifras lo demuestran: el año pasado se vendieron más de 1.900 millones de smartphones, tabletas y ordenadores portátiles en todo el mundo, según datos de la consultora IDC.

Distintas áreas cerebrales

Otros científicos muestran sus dudas ante esta medida de las autoridades finlandesas. Aunque la mayoría de los expertos consultados están de acuerdo en que enseñar a escribir con un dispositivo digital es algo positivo para los menores, algunos ven perjudicial que la cursiva sea optativa y pueda desaparecer.

“Es importante para el desarrollo cognitivo”, afirma Donghee Shin, profesor en la Universidad Sungkyunkwan de Corea del Sur. Pero lo cierto es que no existen estudios científicos que demuestren los beneficios de este tipo de escritura frente a la de imprenta. Solo uno de 1929 donde se describe a la cursiva como “más legible para los negocios y las necesidades sociales”, algo obsoleto en el siglo XXI.

Los trabajos que comparan la escritura manual con la digital coinciden en que escribir a mano es importante desde el punto de vista neurológico

Sí son numerosos los trabajos que comparan la escritura manual con la digital, especialmente desde el punto de vista neurológico. Karin Harman James, investigadora del departamento de Ciencias Cerebrales y Psicológicas de la Universidad de Indiana (EE UU), es una de las mayores expertas en este ámbito. “Escribir a mano es importante para el aprendizaje temprano de las letras, así que espero que los sistemas educativos mantengan algún tipo de escritura de este tipo”, comenta a Sinc.

En uno de sus estudios analizó con imágenes de resonancia magnética funcionales qué regiones cerebrales se activaban en niños de cinco años al ver diferentes letras y formas que previamente habían memorizado por tres métodos distintos: escribiéndolas a mano, dibujándolas o con un teclado.

Los resultados revelaron que aquellos niños que las habían aprendido a mano empleaban más tres áreas del hemisferio izquierdo –el giro fusiforme izquierdo, el giro frontal inferior izquierdo y el córtex del cíngulo anterior– que los del teclado. En comparación con los dibujos, la escritura a mano requería también más actividad en el córtex parietal posterior y en el giro fusiforme izquierdo.

Todas estas regiones están involucradas en el proceso de aprendizaje de lectura y escritura. “Tras escribir a mano, el cerebro activa la red que usa para leer y escribir”, confirman los autores en el trabajo. Los resultados reflejaron que facilita la percepción de las letras y es importante para su procesamiento cerebral.

Los ordenadores y el dolor muscular

Junto a las diferencias cognitivas están las motoras. “La escritura a mano requiere acciones motoras más complejas que teclear, puesto que cada letra se forma con una combinación de diferentes técnicas que conforman una secuencia única, mientras que con un teclado se produce simplemente apretando una tecla”, compara Robert Wiley, investigador del departamento de Ciencia Cognitiva de la Universidad Johns Hopkins (EE UU).

Los músculos que utilizamos en ambas acciones son muy diferentes. La escritura a mano está controlada principalmente por los músculos que activan la articulación de la muñeca, y también tienen peso los que controlan los dedos para sujetar el bolígrafo. Cuando tecleamos, la fuerza muscular de los dedos es mucho mayor.

“Se utilizan diferentes patrones de activación musculares, principalmente, porque la escritura con teclado es una actividad bilateral, de forma que ambas manos forman parte del proceso, frente a la actividad unilateral que supone escribir con un bolígrafo”, indica a Sinc Sigal Portnoy, directora del laboratorio de Rehabilitación y Función Motora de la Universidad de Tel-Aviv (Israel).

¿La hegemonía actual de las teclas frente al lápiz perjudicará de alguna forma al sistema muscular relacionado con la escritura? Portnoy admite que, de momento, no existen estudios al respecto. Sí que se ha asociado teclear con trastornos musculoesqueléticos, como el dolor en las articulaciones pero, en su opinión, se debe a las largas horas que pasamos delante de un ordenador en el entorno laboral.

“Grandes textos de la historia tendrán que convertirse a formatos de imprenta para que la gente pueda leerlos”, se lamenta Cain ante el declive de la cursiva

“Hoy encontramos, guardamos, analizamos y visualizamos todos los datos en el ordenador, de modo que el trabajo de oficina de hace solo unas décadas, que consistía en abrir cartas, tener carpetas físicas, armarios y otros útiles de oficina, se ha sustituido por un teclado y un ratón”, resume la experta. Utilizar siempre los mismos músculos relacionados con el ordenador provoca que estos no descansen y se resientan, sobre todo las articulaciones.

De las tablillas a las tabletas

Pero más allá de diferencias entre una y otra escritura, la gran pregunta que subyace en este contexto digital es si a base de teclear se nos va a olvidar cómo se escribe con un lápiz y un papel. La opinión de los expertos es unánime: dependerá de si lo seguimos practicando y, sobre todo, de si sigue enseñando en los colegios.

“Si no se enseña y no se utiliza en las escuelas, desaparecerá con el paso del tiempo”, pronostica Jeff Cain, director de Tecnología Educativa en la Escuela de Farmacia de la Universidad de Kentucky (EEUU). A su juicio, dentro de solo unas décadas, se olvidará la escritura cursiva tradicional, que ya está atravesando un profundo declive. Las consecuencias culturales que acarreará van más allá de perder un tipo de escritura. “Es triste pensar que muchos de los grandes textos de la historia tendrán que convertirse a formatos regulares (de imprenta) para que la gente pueda leerlos”, se lamenta.

Desde que hace 6.000 años, en Mesopotamia, se desarrolló el sistema de escritura, el ser humano no ha parado de trazar grafías en cientos de alfabetos y soportes, como piedras, barro, hojas, láminas, tablillas de madera, pieles, papiros, pergaminos, lienzo y papel. ¿La llegada del ordenador terminará con esta evolución antropológica?

“La máquina de escribir se creó en 1872 por el inventor norteamericano Christopher Soles, lo que significa que solo llevamos usando el teclado unos 140 años”, recuerda a Sinc Yuichi Higashiyama, investigador de la Escuela de Medicina de la Universidad Yokohama City (Japón). “Se supone que nuestro cerebro no puede evolucionar y cambiar drásticamente en un período tan corto de tiempo”, opina.

La mano, más rápida que las teclas

Tampoco las tecnologías son, hoy por hoy, tan perfectas como para que prefiramos siempre un teclado a un papel y un bolígrafo. Los expertos recuerdan que sigue siendo más rápido y más flexible escribir algo en un trozo de papel que con un teclado. “No puedo imaginarme que la escritura a mano deje de ser una opción, a menos que los medios digitales con los que introducimos datos sean mucho más fáciles de utilizar y preservar”, señala a Sinc Amanda Smith, codirectora del laboratorio Software Usability Research en la Universidad Estatal de Wichita (EE UU).

Un estudio que codirigió refleja las dificultades de escribir en un smartphone utilizando el dedo, tanto para adolescentes y jóvenes, como para gente mayor. Algo similar ocurre cuando nos piden que firmemos con el dedo al comprar con tarjeta de crédito: la firma suele parecerse muy poco a la original.

Sigue siendo más rápido escribir algo en un trozo de papel que con un teclado, y aún no nos hemos habituado a trazar letras con el dedo en dispositivos táctiles

En el estudio de Smith, el dispositivo no reconocía bien la escritura en pantalla porque confundía los trazos de unas letras con otras similares. El problema se agudizaba con los participantes cuyos dedos sudaban más de lo normal. Sin embargo, escribir de forma táctil puede resultar útil para quienes sufren un trastorno motor y no son capaces de sujetar un bolígrafo.

Aunque los beneficios de la era digital son innegables, olvidar la escritura a mano perjudicaría el aprendizaje infantil. “Sería negativo para los niños porque aprenderían peor el alfabeto, de forma más lenta y menos completa, y eso afectaría a su capacidad lectora”, advierte Wiley, que ve consecuencias a nivel cerebral para las nuevas generaciones.

Pero esa situación solo se daría si desaparecieran de los colegios los rotuladores, los lapiceros y los sacapuntas, algo que, a corto plazo, no parece que vaya a suceder. Los especialistas recalcan que la escritura tradicional y la digital no son excluyentes en ningún caso y que deben ir de la mano.

Ajena a este debate, Carlota ha conseguido trazar la “i” minúscula con su punto sin confundirse y la muestra con una sonrisa de satisfacción. A su lado, entre suspiros, su hermano de dos años juega con la tableta. Se le resiste el puzle de la ballena azul. Carlota deja el bolígrafo y le ayuda. Por algo es la mayor; ya sabe escribir con boli.

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SINC

A simple vista, la leche materna puede parecer un alimento más, especialmente nutritivo, quizá, o mejor adaptado a las necesidades del bebé, pero poco más. Sin embargo, la percepción es errónea. Durante millones de años de evolución, ese líquido se ha perfeccionado para convertirse, además de en un alimento fundamental, en una vía de comunicación por el que la madre transmite a su hijo herramientas críticas para su supervivencia. Dar el pecho reduce la mortalidad infantil y las infecciones, y se ha relacionado con un menor riesgo de obesidad. Y los beneficios para la salud también alcanzan a la madre, a quien la lactancia protege frente al cáncer de mama.

La importancia de la leche materna en el desarrollo humano la convierte en un interesante elemento de estudio, pero su complejidad hace que los científicos aún no hayan sido capaces de desentrañar sus secretos. “La leche materna es tan compleja y tan rica en factores bioactivos (proteínas que estimulan el sistema inmune, proteínas antimicrobianas, anticuerpos…) que no se puede sustituir con ninguna versión artificial”, explica Thierry Hennet, investigador del Instituto de Fisiología de la Universidad de Zurich (Suiza). Hennet, que acaba de publicar una revisión sobre los esfuerzos para comprender este producto en la revista Trends in Biochemical Sciences, añade que la “producción de una fórmula infantil que incluya todos los constituyentes de la leche materna sería tan cara que nadie podría permitírsela”.

El periodo fundamental de la lactancia es el primer mes, cuando ayuda a formar el sistema inmune del bebé

La leche que produce la madre va cambiando para adaptarse al desarrollo del bebé. Por un lado, varía la cantidad. Al principio, cada pecho produce, de media, 450 gramos de leche diarios. Quince meses después, dependiendo de la frecuencia con que se dé de mamar, la producción diaria puede alcanzar los 200 gramos. Además, cambia la composición. Una de las funciones básicas de la leche materna es construir el sistema inmune del bebé. Esta tarea ya se había descrito en 1903 y se vinculó a la presencia de anticuerpos en la leche. Ahora se sabe también que la cantidad de anticuerpos maternos es mucho mayor durante el primer mes de vida del bebé. Después, cuando el pequeño ya ha empezado a construir sus propias defensas, el porcentaje de anticuerpos de la madre en la leche cae un 90%.

La complejidad a la que se refiere Hennet se puede asociar a las más de 200 diferentes moléculas de azúcar que se encuentran en la leche humana, muy por encima de las alrededor de 50 que se pueden encontrar en la leche de vaca. Aunque aún no se conoce con precisión la labor de estos azúcares, se cree que una de sus funciones consiste en alimentar las bacterias que deben colonizar el intestino del bebé, que nace sin estos microorganismos que determinarán buena parte de su salud futura.

Todos estos beneficios para la salud del niño han hecho que la Organización Mundial de la Salud recomiende que el bebé se alimente del pecho de su madre durante sus primeros seis meses de vida, y después durante al menos un año más como complemento de la comida sólida. “A partir de ahí, si se quiere y se puede continuar, mejor”, apunta Nadia García Lara, responsable del banco regional de leche materna del Hospital 12 de octubre en Madrid.

Las leches maternas sintéticas han mejorado, pero no han logrado reproducir la complejidad de la original

“Desde el punto de vista científico, la superioridad de la lactancia materna es abrumadora, pero entre los 50 y los 90 hubo una fuerte influencia de la industria láctea, que promocionó las leches artificiales”, cuenta García Lara. “Otro tema es que, pese a todos los beneficios que conocemos, que se amplían cuando se prolonga la lactancia, la lactancia materna es muy difícil y requiere mucho apoyo por parte de la sociedad”, continúa. “Aunque se están mejorando las leches artificiales, y se logre sintetizar muchos de sus componentes, su valor se encuentra en la composición global, en la interacción de sus componentes, e incluso en la genética y la flora microbiana de la madre”, añade.

Pese a reflejar la acumulación de pruebas sobre los beneficios de la lactancia, el artículo de Hennet también llama la atención sobre algunos riesgos. Algunos contaminantes presentes en el ambiente se pueden acumular en el tejido del pecho de las mujeres y transmitirse a los niños. “Se han descrito correlaciones positivas entre algunos ftalatos [unos compuestos químicos empleados en plásticos y textiles] en la leche materna y niveles alterados de hormonas sexuales en bebés de tres meses”, indica Hennet. En opinión del investigador de la Universidad de Zurich, el trabajo de los científicos para controlar este riesgo consiste en identificar los contaminantes para eliminarlos en los procesos industriales y así del ambiente y de nuestros organismos.

Hennet concluye su trabajo reconociendo que, independientemente de las virtudes biológicas de la lactancia, no es una labor de los científicos decidir hasta cuándo debe una madre dar el pecho. Esas decisiones, afirma, “le corresponden a las familias”.

 

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El País

Tiene la apariencia de un reloj de juguete pero el Alcatel CarTime es la gran apuesta del renacido fabricante de dispositivos electrónicos para mantener contacto entre padres e hijos en determinadas situaciones.

Este reloj avanzado cuenta con conexión 2G para enviar y recibir llamadas y mensajes de voz de una forma sencilla. La edad recomendada de uso del fabricante es de 5 a 9 años, y en el diseño se ha primado la resistencia (tiene perfil IP65), el colorido y una batería que puede alcanzar según el fabricante las cuatro horas.

También con GPS para localización de los niños

La funcionalidad principal del reloj Alcatel CareTime es que los más pequeños puedan recibir llamadas de los padres o hasta 10 contactos previamente definidos en la aplicación para iOS o Android, pero también se les permite realizar ellos mismos llamadas a 5 contactos igualmente fijados previamente.

Caretime 3

También cuenta este reloj avanzado para niños con una funcionalidad que mejora la base de las llamadas: conectividad GPS. Con ella los padres pueden conocer la localización de los pequeños desde la aplicación pero también activar alarmas en caso de que los niños salgan de una “zona de seguridad” predefinida. Esa información y la combinación de la conectividad WiFi y GSM se gestiona con un servicio propio de Alcatel en la nube.

El nuevo Alcatel Caretime llegará al mercado (no se ha anunciado precio por ahora) en abril, iniciándose el despliegue en Europa y Latinoamérica.

Más información | Alcatel.

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Xataka

Durante la adolescencia, el cuerpo atraviesa por varios cambios para transitar el camino hacia la adultez. Un día, tu cuerpo se sentirá diferente y es probable que te sientas confundido(a) y te llene una sensación de extrañeza. ¿Qué le pasa a tu cuerpo? Aquí te hablo de los cambios que verás físicamente durante la adolescencia o pubertad.

Entre saltar el lazo, jugar en el parque, correr con amiguitos, jugar a las muñecas, transcurre la infancia. De repente, puede ser que una niña se reúna a jugar a la casita con sus amiguitas y ¡boom! Se da cuenta de que una de ellas no se ve igual. Algo le está creciendo en el pecho. Entonces, todas se miran para ver si a todas les pasa igual. Puede que sí, puede que no. Cada persona se desarrolla a diferente ritmo. Por eso, la primera regla de la adolescencia y sus cambios: ¡no te compares con otros! A esa niña de la que hablo, le están saliendo sus pechos, y a todas les sucederá lo mismo en algún momento empezando a los 9 años, que es cuando empiezan a desarrollarse aunque no lo notes hasta que tengas entre los 12 y los 18 años, que es cuando los senos se forman completamente.

A los niños, de repente al ponerse el uniforme de fútbol y gritar en el partido, les podría salir un “gallo” o sea, que la voz suena destemplada. También podrían empezar a notar que el sudor huele más fuerte y que sus piernas y su cara se llenan de vellos. También, puede ser que desarrollen más los músculos o incluso, que engorden. Les pasa tanto a los chicos como a las chicas: la grasa los prepara para el cuerpo de la adultez, pero en algunos se nota más que en otros. Empiezan a ganar peso como parte de la pubertad y se preguntan por qué otros adolescentes en cambio, siguen flacos como un fideo.

Repito, no te compares. Cada persona va a su ritmo y de acuerdo a su cuerpo. Por eso, más bien prepárate para los cambios en ese cuerpo que ahora sentirás como ajeno, pero que poco a poco irá logrando un equilibrio para dar paso a tu nuevo cuerpo, el de mujer o el de hombre. La adolescencia es una etapa llena de altibajos y nuevas sensaciones. Disfrútalos y acéptalos como parte del regalo de la vida.  Presta atención a lo que podrías ir notando en tu cuerpo:

Si eres niña:

  • La glándula mamaria empieza a desarrollarse o a crecer alrededor de los 8 años. Sin embargo, sólo hasta los 12 años se empiezan a notar los senos alcanzando su desarrollo total para cuando cumplas 18. Como dije, cada niña es diferente, así que estas edades son promedios generalizados.
  • El vello púbico, el vello en las axilas y en las piernas empieza a aparecer entre los 9 y 10 años y se desarrollan completamente entre los 13 y 14 años.
  • La primera menstruación (menarquía) puede suceder tan rápido como a los 10 años y tan tarde como a los 15. La edad promedio de la menstruación es dos años después del inicio del desarrollo de los senos y el vello púbico. La primera menstruación es considerada como el evento “oficial” de inicio de la pubertad.
  • Las niñas ven un aumento rápido en su estatura entre los 9 y los14 años.

Si eres niño:

  • Los testículos y el escroto pueden empezar a crecer a los 9 años de edad y de inmediato el pene empieza a alargarse. Para cuando cumplas 16 o 17 años, ya tus genitales tendrán el tamaño y la forma que te acompañarán en tu adultez.
  • El vello púbico, el vello en las axilas, en el pecho, en la cara  y en las piernas empieza a aparecer a los 12 años y se desarrolla completamente entre los 15 y 16 años.
  • En el caso de los niños, no existe un solo evento que marque el inicio de la pubertad, tal como sucede en las niñas con la primera menstruación. Lo que marca ese momento para los chicos es tener erecciones con eyaculación durante la noche  que, algunos le llaman, “sueños húmedos”. Los sueños húmedos se presentan por primera vez entre los 13 y los 17 años de edad. Estos sueños coinciden también con el mayor crecimiento en cuanto a la estatura en los varones.
  • El cambio de voz se presenta simultáneamente con el crecimiento del pene.

Recuerda que los cambios por los que pasa tu cuerpo durante la adolescencia dependen mucho de la genética. Es decir, tu altura (estatura) y tu talla seguramente tendrán mucho en común con el cuerpo de tu mamá y de tu papá.

Si tienes dudas o no te sientes en sintonía con tu cuerpo e incluso te sientes avergonzado(a) por los cambios que estás experimentando, habla con tus padres que son quienes más te quieren y en quienes puedes confiar plenamente.

También recuerda que es importante que establezcas hábitos sanos como una alimentación saludable y alguna actividad física que te agrade y que puedas hacer regularmente (quizá algúndeporte, bailar o caminar) que te ayudarán a sentirte bien tanto física, como emocionalmente.

 

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Vida y Salud

Imagen © iStockphoto.com / Ridofranz

 

Disney está llevando a cabo un evento de nada menos que 18 horas en el que está revelando toda su nueva línea de juguetes basados en la saga de Star Wars. Y además de ese genial androide BB-8 otro se ha robado nuestra atención: el dron oficial del Halcón Milenario y de un X-Wing. Pobres de nuestras billeteras.

El Halcón Milenario básicamente es un cuadricóptero que, además de sus cuatro hélices, está construido de una goma espuma bastante liviana y lo suficientemente equilibrada para que sea sencillo volarlo. Tanto la mítica nave de Han Solo como el X-Wing son creados por Air Hogs, y los podrás volar a control remoto.

 

A partir de mañana mismo, viernes 4 de septiembre, día que Disney quiere bautizar como “Force Friday”, estará disponible esta nueva línea de juguetes en el mercado. Por ahora no sabemos cuál será su precio ni en qué países estarán disponibles, lo que sí sabemos es que nuestras billeteras tiemblan de terror ante la incógnita, porque ¿quién no quiere tener su propio Halcón Milenario volador y recrear alguna mítica batalla de la saga mientras tratas de imitar (sin éxito) los sonidos que hace Chewbacca? Se que yo sí. [Star Wars YouTube vía Engadget]

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Hace tan sólo unos días desde el Centro de Automática y Robótica del CSICse dio a conocer un proyecto que, si bien no ha tenido toda la repercusión que debiera, es mucho más interesante de lo que podemos imaginar ya que gracias a la creación de este exoesqueleto biónico muchos niños de entre 3 y 14 años que sufran alguna enfermedad neuromuscular, parálisis cerebral, espina bífida o lesión medular que les impida caminar podrán volver a hacerlo.

Sin lugar a dudas una gran noticia sobre todo para los pequeños afectados por estos problemas, lamentablemente también encontramos su parte negativa y es que, a pesar de que el proyecto llevado a cabo conjuntamente por Marsi-Bionics y el CSIC tiene muy buena pinta, lo cierto es que cada dispositivo tiene un precio que puede rondar los 50.000 euros, una suma muy elevada que demasiadas familias no podrán llegar a permitirse.

 

 

 

 

 

También es cierto que gracias a esta creación se abre una nueva puerta y no es la primera vez que vemos a algún audaz e inquieto diseñador que se propone crear un sistema similar de bajo coste llevando el proyecto a buen puerto. Como detalle, este exoesqueleto biónico se ofrece en diferentes modelos dependiendo de la edad y peso del niño. En cuanto a hardware, se ha dotado de cinco motores en cada pierna y una batería de ion-litio recargable capaz de dotar al sistema de una autonomía de cinco horas.

 

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Actualidad Gadget

Computín fue el nombre con el que apodaron al profesor de computación en la secundaria, trascendió por generaciones, por supuesto él nunca supo cómo le llamábamos y muy pocos compañeros conocían su nombre de pila, por consiguiente yo me refería a él como “profe”. Este señor, que por cierto tenía que aguantar a salones de 50 varones pubertos con características propias de vándalos y gañanes, tomaba el control de la clase con su cara de maleante para “disque” poner orden –en la mayoría de las ocasiones lo lograba-.

La mayoría de los alumnos nos parecía una pérdida de tiempo estar clase tras clase tratando de programar un “monito” en BASIC hecho con código ASCII, guiones, signos de admiración, paréntesis -parecidos a los que vemos ahora en redes sociales- que caminará de izquierda a derecha de la pantalla. Porque lo que queríamos en verdad saber era utilizar Word para dejar atrás el liquid paper cuando teníamos un error en la máquina de escribir o sorprendernos con el Copy+Paste y no perder nuestro trabajo poniéndole Save As… -obvio en esta época no había internet-

Ahora que lo veo en retrospectiva, Computín tenía mucha visión. Nos estaba enseñando herramientas y los principios para que hoy pudiéramos tener una lógica y programar alguna aplicación, software o fórmula de Excel básica para hacer nuestra vida más productiva.

Actualmente si no sabes inglés tienes una desventaja competitiva brutal, afortunadamente gran parte de mi generación por lo menos medio lo mastica y podría entender o mantener una conversación básica. Esa era una regla “Tienes que aprender hablar inglés” Ahora los niños que están naciendo o tienen entre 2 y 3 años “ Ya traen un chip integrado” Expresión que me causa gracia de las mamás de los niños. Y no es porque traigan un chip dentro del cerebro –En serio hay gente que lo cree- Más bien porque son nativos digitales y ellos ya nacieron con PC´s, celulares, internet y un sin número de gadgets. La cuestión es: ¿Cuándo sean adolescentes vamos a entender lo que están haciendo con la tecnología? ¡No! Justo sucederá lo mismo que pasó con nuestros padres que por lo general no se les da eso de tener un Smartphone o no entienden el concepto de que internet no solo checar su correo o están en Facebook. Las niñas y niños que nacieron del 2005 para acá serán capaces de programar sus propias herramientas a la medida para cada uno de ellos, totalmente personalizadas y sin necesariamente venderlas en un mercado que estará lleno de aplicaciones, softwares, fórmulas gratis en línea.

 

Lo que quiero decir es que además de saber inglés el otro lenguaje obligatorio para estas próximas generaciones es el de la programación hay muchos y de varios tipos sin embargo ¿habrá alguno con la fuerza del inglés? Con el cual se entienda la mayoría del mundo y se puedan seguir creando herramientas de productividad y entretenimiento para la humanidad. Así que nuestra generación seguirá consumiendo este tipo de software, lo cual ya estamos acostumbrados hacer. Por ejemplo: Necesito un app que haga un lista de recetas de cocina. Lo primero que hacemos es buscarla en la tienda de aplicaciones… Bueno pues los actuales pubertos vándalos y rebeldes lo que harán será programarla rápidamente para su comodidad y totalmente personalizada, sin tener que rendirle cuentas a nadie. Así que cuando nuestros hijos crezcan les seguiremos pidiendo ayuda con la tecnología así como a nosotros nos la piden nuestros padres.

 

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UnoCero

Hacer deberes o tareas es una actividad ampliamente odiada por aquel que debe realizarla. Escolares, padres y hasta profesores suelen contraer los músculos de la cara cuando escuchan esta palabra.

  
 
Aún así, es una tradición centenaria en el sistema educativo en todo el mundo. Una práctica que una madre española quiere cambiar.

Eva Bailén tiene tres hijos. Los tres han ido al mismo colegio de primaria en España, pero los tres no han tenido la misma carga de tareas. “Dependiendo del profesor hay diferencias”, se queja.

Es por esto que hace poco decidió abrir una petición en Change.org para que se regule la cantidad de tareas en la educación primaria.

En España, como en muchos otros países, se deja a juicio del docente o del centro educativo la cantidad de ejercicios que el alumno debe hacer en sus casas.

Esto significa que un niño menor de ocho años puede pasar entre una hora y media y tres horas sentado en la mesa de su casa repasando lo que le enseñaron durante las seis horas previas que estuvo en el colegio.

La petición de Bailén ha generado debate tanto en las redes sociales como en el ámbito educativo.

“Yo lo que pido es que se regulen, para que no haya tanta diferencia (entre la carga de trabajo de un curso y otro), que tengan tiempo libre y que no se estresen”, le explica a BBC Mundo.

“Aquí los deberes siempre se piden de hoy para mañana, y hay veces que, como padre, llegas a casa del trabajo y te encuentras que no puedes hacer nada con tus hijos porque tienen que estudiar”.

Bailén agrega que en muchos casos, si no hacen las tareas, al niño lo dejan sin recreo o le quitan puntos en los exámenes, lo que genera una carga innecesaria de estrés.

La confesión de un profesor

A Alfonso González Balanzá, profesor de secundaria en España, le llegó por correo la petición de la plataforma dedicada a recoger firmas para generar cambios sociales. No sólo la firmó, sino que se puso en contacto con Bailén para mandarle una “confesión” que había circulado en su trabajo y que había generado mucho debate.
“Yo confieso que he realizado docenas de ejercicios y deberes de mi hija. ¡Y no me arrepiento! Lo he hecho para que tuviera una infancia feliz y durmiera 10 horas al día”, escribió González.

Bailén publicó la nota en su blog todoeldiaconectados.com y se hizo viral.

“Decidí confesar porque muchas veces había hablado con los profesores sobre lo disparatados que me parecían los deberes, ellos me respondían que mi hija se los agradecería. Bueno, ahora yo les digo le habéis puesto sobresaliente a deberes que no los ha hecho ella”, le cuenta a BBC Mundo.

Si bien Bailén quiere que el gobierno regule las tareas, González pide abolirlos para los cursos de primaria.

“Lo que un niño necesita saber, se puede aprender perfectamente durante las horas de escuela”, asegura.

González agrega que la prueba de que los deberes en primaria no son un indicativo del buen rendimiento de un estudiante es su hija, quien ahora en secundaria saca sobresalientes y no necesita ayuda para hacer sus tareas.

Jorge Casesmeiro, miembro de la sesión de pedagogía del Colegio de Maestros de Madrid, explica que el debate de los deberes es un tema recurrente. “Aquí lo que hay es una costumbre, una tradición de dar deberes”, le explica a BBC Mundo. “Pero, paradójicamente, el rendimiento en España es inferior a los países que tienen menos horas de deberes”.

Casesmeiro no está de acuerdo en que un alumno de primaria deba tener tareas en casa.

“Los niños cuando salen del colegio, lo que tienen que hacer es otra cosa; tienen que dedicarse a otro tipo de socialización, imprescindibles para su desarrollo y su salud física”.

Seis horas a la semana

De acuerdo con el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económica, el promedio mundial de horas a la semana que un estudiante dedica a hacer deberes es de cinco horas, una hora menos del promedio en España, que es de seis.

En América Latina, los estudiantes colombianos dedican las mismas horas de estudio en casa que los españoles, mientras que los alumnos de Argentina y Chile están cerca de las cuatro horas a la semana.

Daniel Salinas, investigador de PISA, explica que en el mundo de la educación existe un cierto debate en el tema de los deberes, pues se y trata de una práctica de larga data. “Es un método tradicional”.

Sin embargo, Salinas le aclara a BBC Mundo que si el debate es a título individual, sobre el impacto que tienen las tareas en un alumno, “existe una correlación entre las horas que uno dedica a hacer deberes y el aumento en el puntaje de las pruebas”.

“Pero llega un momento que hacer demasiados deberes deja de tener un efecto positivo. Después de cuatro horas a la semana, seguir agregando horas tiene un efecto poco importante”.

Volviendo al caso español, José Miguel Campo Rizo, miembro del Colegio Profesional de la Educación de Madrid, explica que al no haber una regulación de tareas en España, hay un vacío legal que deja a juicio del profesor o del centro educativo el tipo y la cantidad de tareas que le mandan a un niño.

Tareas

El promedio mundial de horas a la semana que un estudiante dedica a hacer deberes es de cinco horas.

Tal vez puede haber cierta desorganización porque los profesores ponen deberes sin saber los que otros han puesto”, le comenta a BBC Mundo.

En todo caso, Campo ve muy difícil que la petición de Bailén tenga éxito, pues la misma atenta contra “el principio constitucional de libertad de educación”.

Además, “si me pregunta mi opinión personal, creo que es necesario desarrollar esa capacidad de estudiar en casa. Personalmente, no me parece que seis horas a la semana sean excesivas”.
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BBC

Como dice la canción, el vídeo mató a la radio, en este caso es el móvil el que ha matado a casi todo. Siete de cada 10 jóvenes de entre 16 a 35 años solo escucha musica en el móvil. Más del 70% no tiene despertador, ni usa cámara de fotos. A más de la mitad no les veremos nunca con un reloj en la muñeca. Y no hablemos de mandar una carta.

  

El estudio hecho por Tuenti e IPSOS entre 1.000 jóvenes asegura que a lo que más tiempo se dedica es a chatear. El 30% de los encuestados usa el móvil para ver películas o vídeos. Lo usamos para todo, para ligar y hasta para poner excusas. Seis de cada diez reconoce haberlo hecho. Está tan metido en nuestras vidas que casi ocho de cada diez no se acuerda cuando fue la última vez que lo apagaron.
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ABC